Acciones llevadas a cabo a partir del programa Cultivando Agua Boa (CAB) en el Brasil, que ayudaron a cambiar la vida de las personas y de la propia comunidad, fueron expuestas por los mismos protagonistas durante el seminario itinerante de Buenas Prácticas, realizado en la zona de influencia de Itaipu, lado brasileño. A continuación, algunos ejemplos de este gratificante emprendimiento, que hoy día es una bella realidad en el vecino país.

El seminario itinerante se realizó entre el martes 12 y el viernes, 15 de julio, en varias localidades de la Cuenca del Paraná 3 en la zona de influencia de Itaipu, lado brasileño, con el objetivo de brindar detalles, a la comitiva de la Municipalidad de Hernandarias y a empleados de la margen derecha de la Entidad, de todas las acciones llevadas a cabo en los lugares, a partir de la implantación del programa CAB.

Propiedad de agricultura orgánica del Señor Arruda – San Miguel del Yguazú

Esta es una propiedad rural familiar, cuyo atractivo principal consiste en la actividad productiva diferenciada – Agricultura Orgánica, dando destaque a la producción y comercialización del Café Orgánico certificado y a la Agro-industria, que trabaja en el procesamiento de la pulpa de frutas como acerola, piña, frutilla, frambuesa y guayaba.

En la propiedad se realizó una visita orientada en medio de la Agro floresta a través de una trilla de aproximadamente 800 metros, donde se pudo apreciar todo el proceso productivo de cultivo de otras plantas y frutas como banana, uva, mamón, palmito, en otros, además de degustar un sabroso almuerzo con jugos naturales de las frutas producidas en la propiedad.

Luis Arruada

Luiz Arruda

 CAB significó una mudanza en mi vida, un incentivo no solo para mi, sino   también para los otros agricultores de la región, de los 29 municipios que engloba  el CAB, comentó el agricultor Luiz Arruda.

Mencionó que este programa le dio más valor al agricultor, principalmente a aquellos que aceptaron hacer parte de esto, porque solo trajo mejoras en su propiedad. “Tal vez aquellos que no se adhirieron ahora están arrepentidos, algunos tuvieron que vender sus tierras e ir. El CAB fue una parte del sustento  para el pequeño agricultor, ayuda bastante los convenios que se realizan porque nos dejan más felices. Esto significa mucho para nosotros”, afirmó.

Comunidad Tekoha Okoy – San Miguel del Yguazú

En la comunidad Tekoha Okoy, la comitiva pudo apreciar la demostración de una danza tradicional indígena a cargo de los miembros la aldea. Posteriormente visitaron la escuela donde, gracias la participación del CAB en los programas y convenios, los niños y jóvenes de la comunidad indígena reciben educación de primer nivel con acompañamiento de merienda escolar y actividades culturales.

En este aspecto, el programa CAB acumula resultados importantes en comunidades indígenas como; la construcción de viviendas, santuarios y centros de artesanado, puestos de salud y escuelas, como también pavimentación de las calles de acceso y vías internas, y también implantación de red cloacal y red eléctrica.

Daniel Maraka

Daniel Maraka López

Cultivando Agua Buena trajo desarrollo a nuestra comunidad, porque gracias a este programa pudimos abrir horizontes con otras instituciones del estado, y así traer también mejores cosas para nuestro pueblo.

Hoy en día, nuestros niños indígenas gozan de una educación de primer nivel, tenemos escuelas, tenemos puestos de salud, y otras cosas más. Eso es muy bueno para nosotros, destacó Daniel Maraka López, líder de la comunidad Tekoha Okoy.


Proyecto Florir Toledo – Toledo

El proyecto Florir Toledo es un programa de fortalecimiento comunitario que tiene como público-objetivo, adolescentes en situación de vulnerabilidad. El proyecto capacita profesionalmente a los jóvenes participantes con acciones activas para la protección del medio ambiente, incentivando el protagonismo juvenil y fomentando el desenvolvimiento social económico de los mismos.

Entre las actividades relacionadas a la especialización ambiental, los alumnos aprenden el proceso de preparación de la tierra, germinación, trasplante de mudas y ajardinamiento. Realizan plantío de mudas, participan de actividades de sensibilización en conjunto con la comunidad y, auxilian en la confección de material de divulgación con respecto a la preservación ambiental.

“Cuando entré en el proyecto Flori, la primera cosa que hice fue juntar a la matriz con el Flori Toledo, ya que estaban un poco distanciados y perdió su brillo, su gracia, entonces dije que tenemos que volver al Cultivando Agua Buena y volvimos con todos los jóvenes.

Oseas Suares

Oseas Suares

Participar del CAB sirve para motivar tanto para conocer buenas ideas, nuevas iniciativas y aprender a trabajar en redes, en grupos, porque creamos un lazo en la región”, comentó Oseas Suares, coordinador del Flori Toledo.

El proyecto cuenta con 54 adolescentes de 13 a 17 años. “El CAB creó un proyecto que resultó de manera positiva. Nosotros agradecemos a la Itaipu por haber creado el proyecto joven jardinero y el CAB”, valoró.


Central de separación de materiales reciclados – Santa Helena

Gracias a la implementación del CAB, Santa Helena viene implementando desde el 2003, acciones de reciclaje y educación ambiental. Con un índice de 70% de reciclaje, el municipio es actualmente, uno de los que más recicla en el Brasil.

El lugar inició con 12 recolectores de basuras hace 13 años, actualmente cuenta con 50 familias trabajando en el lugar. Todas cuentan con un salario estable que supera en mínimo del Brasil, cada trabajador cuenta con seguro médico y auxilio de alimentación.

La ciudad fue la primera en firmar el contrato de prestación de servicios con los recolectores, a partir del Programa de Colecta Solidaria, de la Itaipu Binacional.

Fátima da Silva

Fátima da Silva

“CAB mejoró bastante nuestras vidas, antes teníamos que disputar nuestros materiales para saber a quién venderíamos, entre amigos mismos entrábamos en discordia porque queríamos recoger unos más que los otros. Hoy tenemos estructura para trabajar, haga frio o calor, llueva o no, tenemos nuestro local para realizar nuestras tareas”, expresó Fátima da Silva, una de las más antiguas del lugar.

Comentó que hoy en día es diferente, tienen la estructura y no necesitan disputar nada, solo tienen que trabajar. “Hicimos una familia, estamos más tiempo aquí que en nuestras propias casas. Puedo asegurar que mi vida cambió para mejor en un mil por ciento”, aseveró.


Sitio Nuestra Señora Aparecida – Ouro Verde do Oeste

Localizado en el Municipio de Ouro Verde do Oeste, en el estado de Paraná, Brasil, el Sitio Nuestra Señora Aparecida, más conocido como Sitio de Dona Vera, tiene la intención de divulgar y expandir el turismo rural para las familias o personas que aprecian la aventura. El local consiste en un área rural con río, cascadas y local para camping donde la familia puede pasar momentos agradables en contacto con la naturaleza.

Gracias al programa Cultivando Agua Buena, este lugar se convirtió en un atractivo turístico de la zona, por la alianza que se ha realizado para el desarrollo de la región.

Doña Vera

Doña Vera

“Cultivando Agua Buena es naturaleza, es vida. Cuando vinimos a este sitio buscábamos tranquilidad, pero nos dimos cuenta que faltaba gente, yo era profesora y me acostumbré a compartir con la gente. Gracias al CAB participé de capacitaciones, y hoy estoy de nuevo con la gente. El CAB nos dio el camino para adentrarnos en el turismo rural y vivir en nuestro lugar haciendo lo que nos gusta hacer”, explicó Doña Vera, propietaria del sitio.

Comentó que llegaron a la propiedad en el año 2005, pero a partir de 2010 están trabajando fuertemente en este emprendimiento. “El CAB es un camino maravilloso para quien quiere a la naturaleza”, sentenció.

Además de estos lugares, otras localidades también fueron visitadas durante el seminario itinerante de Buenas Practicas, como el corredor de Biodiversidad y microcuenca del Río Bonito, en Santa Terezinha de Itaipu; la microcuenca del río San Juan, en San Miguel de Yguazú; Unidad de producción de extracto seco SUSTENTEC y propiedad del señor Anderle, ambos en Pato Bragado; Biolabore, en Santa Helena, entre otros.

Fuente: http://die.itaipu.gov.py/