En el IUACA se estudia actualmente la posible influencia a corto plazo del cambio climático sobre la lluvia útil o excedente de escorrentía en la cuenca del Segura y cómo las modificaciones de ésta podrían afectar a la sobreexplotación de acuíferos, uno de los principales problemas existentes hoy día en la gestión de los recursos hídricos de la misma. Dicha cuenca presenta una de las mayores tasas de sobreexplotación de aguas subterráneas a nivel europeo (Wada et al., 2012).

Por lo general, se entiende que existe sobreexplotación de acuíferos cuando las extracciones de agua superan significativamente los recursos hídricos (Konikow y Kendy, 2005). Tradicionalmente se considera “recurso” al volumen de agua contenido en un acuífero que sobrepasa la cota a la que se sitúa el nivel piezométrico del manantial (surgencia natural en superficie), mientras que el volumen de agua almacenado bajo dicha cota se denomina “reserva”. El origen de esta situación en la citada cuenca data de los años 60 con la expansión de los regadíos propiciados por una agricultura pujante, el desarrollo tecnológico de mediados del siglo XX, y una legislación de aguas de 1879 que no contemplaba una posible explotación intensiva para uso agrícola de las aguas subterráneas entonces consideradas privadas (Senent-Alonso y García-Aróstegui, 2014).

Agua Subterránea

En la actualidad, de las 63 Masas de Agua Subterránea identificadas en la cuenca del Segura, 40 de ellas han sido declaradas en riesgo seguro de sobreexplotación (CHS, 2014), como puede observarse en la siguiente imagen:

cuenca-segura

 

Debido a la citada problemática no se pudieron alcanzar los objetivos medioambientales fijados por la Directiva 2000/60/CE, de 23 de octubre, en cuanto al buen estado de las masas de agua en el año 2015. Probablemente tenga lugar una situación similar en las prórrogas adicionales que la directiva concede (años 2021 y 2027).

Por lo tanto, se hace patente la necesidad de ahondar en el estudio de los factores que pueden modificar positiva o negativamente el actual grado de sobreexplotación de acuíferos en la cuenca del Segura, y el cambio climático es uno de los aspectos que pueden influir (Green et al. 2011). De hecho, la Instrucción de Planificación Hidrológica exige considerar los efectos del cambio climático en el establecimiento de balances entre recursos y demandas para el año 2027. Concretamente se estima que la reducción global de las aportaciones naturales de referencia en la cuenca del Segura alcanzará un 11% como consecuencia de dicho cambio, aunque los efectos en la recarga de los acuíferos no han sido estudiados lo suficiente (Cedex, 2012; Pulido-Velázquez et al. 2015; Senent-Alonso y García-Aróstegui, 2014). De este modo, el objetivo básico del estudio consiste en determinar, a corto plazo y bajo diferentes escenarios de cambio climático, su posible influencia en la sobreexplotación de acuíferos de la cuenca del Segura a través de la repercusión de éste en el excedente de escorrentía (Ti) o lluvia útil, el cual representa el volumen de agua de posible recarga a los acuíferos.

Dicha tarea se realizó en la cuenca del Segura gracias a la incorporación, en los modelos hidrológicos de Thornthwaite (1948) y Témez (1977), de los diferentes escenarios de cambio climático establecidos por el quinto informe del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el cambio climático (IPCC, 2013). Las proyecciones fijadas en este informe, a nivel mensual y para las principales variables hidroclimáticas (precipitación, temperatura y evapotranspiración potencial), se extrajeron de la base de datos climática “KNMI Climate Explorer” desarrollada por Geert Jan van Oldenborgh (Royal Netherlands Meteorological Institute, Netherlands).

Los resultados del estudio muestran que el excedente de escorrentía presenta en la cuenca del Segura, por lo general, valores discretamente inferiores en los escenarios de cambio climático que introducen mayores forzamientos radiativos a lo largo de los próximos 35 años (escenarios RCP6.0 y RCP8.5). Por ello la reducción del excedente Ti (en promedio anual) permite establecer la existencia de una tendencia a la baja en los valores medios del mismo sobre la cuenca del Segura a lo largo del citado periodo, tal y como se muestra seguidamente, bajo diferentes escenarios de cambio climático en los periodos 2010-2020 y 2040-2050:

fig3

Evidentemente la disminución del excedente es debida a los cambios proyectados en las variables hidroclimáticas de las que éste depende (principalmente precipitación, temperatura y evapotranspiración):

fig4

 

Fuente: iagua.es