Google Earth publicó recientemente una nueva actualización de su herramienta para ver en formato timelapse la evolución del paisaje global entre 1984 y 2016. La compañía utilizó más de 5 millones de imágenes satelitales para captar los cambios con precisión y nitidez.

Esta aplicación puede ser muy interesante para ver cómo fue la transformación de las principales ciudades del mundo, muchas de las cuales vivieron una espectacular explosión demográfica y urbanística. Pero bastante más útil puede ser utilizarla para ver algo mucho más preocupante: el terrible impacto del cambio climático sobre la superficie terreste.

La reducción de los glaciares, el avance de los océanos sobre las costas y hasta la desaparición de lagos enteros, son algunos de los efectos más visibles del calentamiento global. Los timelapse de Google Earth muestran con una claridad nunca antes vista que dejó de ser una amenaza para el futuro de la Tierra: es una amenaza que ya se está concretando.

Groenlandia es un buen ejemplo de las transformaciones ocurridas en las últimas tres décadas. Las imágenes de 1984 muestran una isla totalmente cubierta de blanco. En 2016, en la costa noroeste, gran parte del hielo ya se derritió.

En Bolivia se puede hallar una de las consecuencias más trágicas. Las constantes sequías hicieron que el Lago Poopó, que era el segundo más grande del país después del Titicaca, desapareciera por completo.
Un caso también preocupante, aunque menos grave, es el del Lago McConaughy, en Nebraska, Estados Unidos. La comparación con 1984 evidencia una tendencia a reducirse, como resultado de las sequías que golpean al acúifero Ogallala, del que se abastece.
La Antártida es una de las regiones donde más se está haciendo sentir el calentamiento global. Un caso es el del Glaciar Shirase, ubicado en sobre la barrera de hielo Ross, que prácticamente ha desaparecido.
Otro ejemplo es el Glaciar Hourihan. Situado en la montaña conocida como Torre Ward, también se ha ido reduciendo sostenidamente.
Fuente: infobae.com