En los últimos años, la tecnología de membranas, ha encontrado un gran avance en su desarrollo en el sector de la depuración de aguas, con múltiples aplicaciones y posibilidades de implementación que se implementa como soluciones sostenibles por las que SMA ha apostado para sus sistemas de depuración. En este post repasamos cinco datos fundamentales sobre esta tecnología.

El proceso de la tecnología de membranas

Procedimiento de filtración a través de una membrana, cuya porosidad tendrá diferente grado en función del tipo de aguas que se vayan a depurar y del proceso elegido.

Por  lo tanto, es la membrana el elemento fundamental de este proceso, que bien puede ser orgánica o mineral y que funciona a modo de pared de separación selectiva, dejando que por un lado pase el agua, y en el otro lado queden retiradas las sustancias solidas y residuos.

Características de la tecnología de membranas

Bajo gasto de energía y alta eficiencia del proceso.
Proceso escalable y ampliable fácilmente.
Instalación compacta con menor necesidad de superficie.
No necesita la adicción de ningún otro producto químico.
Proceso a baja temperatura.
Descubre aquí más características.

Aplicaciones de la tecnología de membranas

Además de su uso en estaciones de tratamiento y depuración de aguas residuales, esta tecnología ha tomado mucha fuerza en su uso en la industria alimentaria (donde se produce un alto grado de salmueras) o en otros sectores como la industria farmacéutica. Asimismo, y ante la necesidad creciente de potabilización de agua procedente del mar, se han desarrollado numerosos procesos para la desalinización de agua marina. Entre otras aplicaciones, además la tecnología de membranas es utilizada para esterilizar aguas en la industria química, o para la deionización del agua en el sector de la electrónica.

En aguas industriales, este procedimiento se aplica también en el tratamiento de emulsiones de aceite en agua, en la eliminación de sólidos o metales, y otros materiales como pinturas, látex…

Tipos de filtración

El proceso de filtrado que ofrece esta tecnología depende de los objetivos, así como del tipo de agua a tratar y de las sustancias que se buscan separar. Asimismo es necesario tener en consideración otros factores como la estructura de la membrana, el tamaño de las partículas de soluto, o la polarización por concentración.

Ultrafiltración: Se aplica para la separación de solutos, como bacterias, almidón, arcillas, pinturas, etc.

Microfiltración: Se utiliza para el tratamiento de suspensiones -no disoluciones- de partículas finas o coloidales.

Osmósis inversa: Procedimiento muy utilizado en la desalación de aguas.

Nanofiltración: Dirigida sobre todo a la eliminación de sustancias orgánicas de peso molecular diferente, la eliminación de pesticidas de aguas subterráneas o ablandamiento de aguas.

En el caso de la osmósis inversa y la nanofiltración, se requiere disolucionesza para el s.acilo hasta su uniformidad. Merosos procesos para que del otro lado queden retirados las sustancias solidas de una mayor presión en su proceso que en el caso de la ultra y microfiltración, ya que estos dos últimos son utilizados para retirar partículas más grandes y, por tanto, la presión que debe ejercerse es menor.

Avances en investigación

Finalmente, es importante destacar que desde el campo de la investigación se han llevado a cabo numerosos avances que han permitido el desarrollo de membranas en materiales desechables, en busca de una mayor estabilidad en la cadena de valor del proceso de depuración.

Fuente: iagua.es