La Nueva Barquita es la ciudad modelo que levanta el gobierno, para garantizar calidad de vida a miles de familias de la Vieja Barquita. Aquí se construyen tres plantas públicas para el tratamiento de aguas residuales totalmente ecológicas, sanas y autosostenibles.

Las plantas de tratamiento funcionarán como humedales, mediante lagunas artificiales con plantas en flotación que absorberán los desechos de las aguas residuales, para lograr que las mismas lleguen limpias al río y no lo contaminen.

Las plantas de tratamiento funcionarán 24 horas los 365 días al año, sin necesidad de consumo de energía, sin contaminación, sin crear malos olores, sin producir plagas ni mosquitos y con bajo costo de mantenimiento. Todo esto con la garantía de un procesamiento de aguas residuales que no agrede al medio ambiente y que hace posible la utilización de los espacios.

La Nueva Barquita prioriza las infraestructuras urbanas de servicios que sostienen a este conjunto habitacional: un sistema eléctrico soterrado, el cual permite un adecuado arbolado urbano, equipamientos sociales y espacios públicos, así como también las infraestructuras hidrosanitarias, las cuales hacen autónomo al proyecto de agua potable y la elección de plantas de tratamiento de fitodepuración, para cumplir con el objetivo de regenerar el Rio Ozama.

Los residentes de la Vieja Barquita son los que trabajan en este proceso de instalación de estas modernas plantas, previamente capacitados en plomería, jardinería y electricidad. Como parte del proceso de integración de los habitantes de la Vieja Barquita, y de generar empleos dignos a cientos de familias.

Con este proyecto la Nueva Barquita se coloca en un moderno espacio urbano con todos los servicios y las facilidades para dignificar la vida de la gente.

Fuente: youtube.coom