Los humedales artificiales son zonas construidas por el hombre en las que, de forma controlada, se reproducen mecanismos de eliminación de contaminantes presentes en aguas residuales, que se dan en los humedales naturales mediante procesos físicos, biológicos y químicos.

 

El delta del Ebro cuenta con humedales de decantación construidos en Tarragona. Se trata del humedal del L’Embut  y el de Illa de Mar.

El humedal del L’Embuten ubicado en el Término Municipal de Amposta, mejora la calidad del agua antes de su vertido en la laguna de la Encanyissada y su salida definitiva a la bahía dels Alfacs.  Y  el de Illa de Mar, en Deltebre, antes de su vertido final a la bahía del Fangar.

Los humedales de depuración son un ejemplo de infraestructura verde. Integra el modelo de desarrollo sostenible que compatibiliza la conservación de la biodiversidad y el valor social, con el desarrollo económico del entorno.

Con este sistema de depuración se logra mejorar sensiblemente la calidad de las aguas que se vierten en las lagunas y bahías del Delta.  Se trata de aguas procedentes del río y que son utilizadas en el cultivo extensivo del arroz, proceso durante el cual incorporan un conjunto de elementos contaminantes (nutrientes, materia en suspensión, plaguicidas, etc.), que afectan a los ecosistemas naturales existentes.

Estos sistemas de tratamiento se denominan “blandos” por utilizar procesos naturales y ambientalmente sostenibles.

Fuente: youtube.com,  aguasresiduales.info, madrimasd.org