Además de beneficiar a la fauna y flora del Chaco, restablece la dinámica natural (recursos hídricos y biológicos) de la zona del Pilcomayo y su influencia.

La biodiversidad natural se recupera posibilitando que las especies migrantes, retornen a su habitad permitiendo el cumplimiento del ciclo de vida de los mismos.

Además la producción primaria vuelve a ser posible para quienes subsisten de la pesca, principalmente los pueblos originarios y comunidades ribereñas.

La producción ganadera y agrícola de ese territorio también se ve favorecida como así también la fauna íctica se fortalece haciendo posible que peces como el Carimbatá y otros se reproduzcan.

La Secretaria del Ambiente acompaña de cerca el trabajo realizado y supervisa permanentemente el cauce en conjunto con otras instituciones.

Fuente: seam.gov.py